Concepción Educativa
Nuestra Comunidad es una Institución Educativa interesada en una formación que atienda y mejore las diferentes dimensiones humanas de sus educandos; su intención es alentar en los niños y jóvenes:
- una actitud científica y por tanto el desarrollo del pensamiento lógico, crítico y creativo;
- la sensibilidad artística y el acercamiento a las humanidades;
- el desarrollo de las habilidades físicas;
- la vivencia de valores, como propósito último e inherente a su proyecto; y
- el desarrollo de actitudes positivas que los habiliten a proponer y realizar estrategias para solucionar problemas en su vida cotidiana. Es decir, nos hemos propuesto egresar alumnos que cuenten con el siguiente perfil:
- Honestos
- Responsables
- Con excelente actitud para trabajar en equipo
- Limpios
- Ordenados
- Emprendedores
- Respetuosos consigo mismos, con los demás y con su medio.
Para el logro de dicho perfil y de los propósitos enunciados, nuestro Colegio encuentra fundamento en los siguientes principios generales:
Educación, proceso de aprendizaje, educador y proceso de evaluación
Educación:
Nuestra comunidad se fundamenta y se rige por los principios señalados en el Artículo Tercero Constitucional y en la Ley General de Educación, que favorecen una educación laica; una educación que fomenta valores democráticos de amor a la Patria, la conciencia de solidaridad internacional en la independencia y la justicia y en donde se promueve una participación activa de los educandos en los procesos de enseñanza, estimulando su iniciativa y su sentido de responsabilidad social.
De la misma manera, nuestra institución encuentra sustento para su modelo en los Cuatro Pilares de la Educación propuestos por la UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura), los cuales señalan la necesidad de impulsar procesos pedagógicos en donde los estudiantes desarrollen, de manera integral, las dimensiones humanas concernientes a lo cognitivo, lo activo, lo social y lo afectivo.
La propuesta de este organismo internacional intenta responder al estado actual y a las necesidades futuras de la educación, mismas que en lo general no coinciden con lo que sucede en las aulas y la evolución actual de las sociedades en cuanto a las nuevas formas de generación y organización del conocimiento, los nuevos requerimientos de la economía y las nuevas necesidades del desarrollo social.
De esta forma, Alerce promueve que sus alumnos:
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Aprendan a conocer: Este principio implica que los estudiantes desarrollen y adquieran las habilidades básicas que les permitan enfrentar con éxito la gran cantidad de conocimientos generados hasta nuestros días y por generarse en el futuro. Este principio implica, de la misma manera, el desarrollo de capacidades y actitudes que lleven al estudiante a aprender a aprender, ejercitando la memoria y el pensamiento.
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Aprendan a hacer: Este principio señala la necesidad de formar y capacitar a los estudiantes para hacer frente, en forma flexible y con una actitud de trabajo en equipo, a un gran número de situaciones cambiantes que la sociedad y los mercados laborales representarán en su futuro.
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Aprendan a vivir juntos: Este principio implica formar a los estudiantes en la necesidad de comprender al otro, en el reconocimiento de la interdependencia social, en la promoción de proyectos comunes, en la preparación para tratar los conflictos y en el reconocimiento del pluralismo y los valores de la paz.
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Aprendan a ser: Este principio señala la necesidad de formar integralmente a los estudiantes no solamente en aspectos de carácter cognitivo y práctico, sino en la apreciación estética, la conservación de la salud, la espiritualidad y la responsabilidad consigo mismo y con los demás. En suma, la vivencia de los valores.
En base a los fundamentos anteriores nuestra comunidad pugna por una educación humanista que forme al educando de manera integral en las dimensiones de lo cognitivo, lo activo, lo social y lo afectivo.
Proceso de aprendizaje:
Participamos de la idea de que el aprendizaje es el proceso de adquisición de conocimientos, habilidades, destrezas, actitudes y valores que tiene como finalidad la modificación de pautas de comportamiento observables e interiorizadas de un sujeto.
Este proceso de adquisición supone ciertos niveles de actuación mental y/o afectiva del sujeto sobre aquello que pretende adquirir. Además, tanto la afectividad como la inteligencia son ingredientes vitales de dicho proceso de aprendizaje, pues el que aprende experimenta sentimientos, predisposiciones y pensamientos sobre aquello que está aprendiendo. Concebimos que una faceta esencial de este proceso es la reflexión y la comprensión profunda de conceptos, hechos y del proceso mismo.
Opinamos que el aprendizaje debe desarrollar en forma armónica las esferas cognitiva, afectiva, sociales y de acción del educando. No debe ser unidireccional, pues el individuo reacciona ante las situaciones de forma global, integrando todas sus partes. Igualmente debe respetar y estimular los procesos de maduración psíquica de sus educandos.
Buscamos un tipo de aprendizaje activo, gradual, permanente, integral, intencional, dinámico y colaborativo; donde el educando descubra y construya por sí mismo el conocimiento a través de un método que lo conduzca a realizar, bajo su iniciativa, acciones de investigación, comprensión y búsqueda de alternativas; un aprendizaje que encamine al niño a la práctica de su libertad, respetuoso de su originalidad y facilitador de los medios para descubrir su vocación personal y entrar en relación creadora con otras personas en el medio socio-cultural donde se inserte.
El educador:
El educador, en nuestra concepción, es el creador de las condiciones propicias para que se logre el aprendizaje, a través de la integración de sus conocimientos sobre la enseñanza, los contenidos de sus materiales o temas de estudio y sobre las características de los educandos.
Lo entendemos como un profesional de la educación, con una postura crítica y reflexiva sobre su práctica, buscador de mejores alternativas, integrador de su saber y su hacer para beneficio de los alumnos y de la comunidad educativa.
Evaluación del aprendizaje:
Al hablar de evaluación, comúnmente se hace alusión al examen o prueba y a la calificación numérica, situación que en ocasiones reduce a sólo eso la comprobación de los resultados educativos alcanzados con los alumnos. Esto ocasiona que se utilice la memorización de información para aprobar un examen, aunque el alumno olvide en poco tiempo dicha información y enfrente los verdaderos retos que la vida le plantea cotidianamente, sin las herramientas adecuadas.
En este contexto, Alerce busca la formación integral del educando al poner atención al desarrollo de conocimientos, habilidades, valores y actitudes. Por lo tanto, la evaluación está enfocada en estos tres planos y hace uso de varias herramientas como:
- Conferencias
- Elaboración de diarios
- Investigación
- Trabajo individual y en equipo
- Actitudes y valores dentro y fuera del aula.
- Exámenes escritos
Por lo tanto, los exámenes no constituyen para el Colegio la herramienta por excelencia para comprobar los logros de cada alumno, sólo son un elemento más que el maestro utiliza en cualquier momento, sin existir una fecha predeterminada para ello, tratando de evitar que los alumnos estudien sólo para las pruebas.
En este contexto, el informe de evaluación que el padre y la madre de familia reciben no contempla únicamente números, sino que indica también el grado de dominio que el alumno ha logrado en las distintas asignaturas.
Esta metodología de evaluación es contemplada con la finalidad de formar educandos que realmente se preocupan por aprender a aprender, en lugar de aprender sólo para los exámenes, situación que al final del proceso ofrece resultados muy pobres.

